(Recop.) Justo Fernández López
„Dequeísmo:
Vicio de dicción
por el que se antepone indebidamente la preposición de a la partícula [conjunción] que
introductoria de oración completiva dependiente, por lo común, de verbos como decir, pensar, opinar y análogos; p. ej.
*Pienso de que es mejor así; ‚Dijo de que
ya lo tenía hecho. A manudo se manifiesta también como ultracorrección,
esto es con la supresión de la preposición cuando el nexo de que es efectivamente preceptivo; p. ej. Estoy seguro que volverá pronto. (= queísmo).“ [Dicc. de Ling. ANAYA, p. 83]
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“Dequeísmo
Fenómeno
consistente en el uso indebido de la preposición de ante el que introductor
de oraciones sustantivas, bien sea porque se emplee la preposición cuando, por
la función sintáctica de la oración, no se requiere ninguna, bien sea porque se
utilice de en lugar de la preposición
realmente exigida. «*Pienso de que no
tienes razón», «*Yo creo de que
debemos ir» son enunciados incorrectos porque contienen ‘dequeísmos’: se ha
introducido la preposición de ante la
oración sustantiva, cuando lo adecuado es que, por tratarse de oraciones con
función de objeto directo, no haya preposición alguna: «Pienso que no tienes razón», «Yo creo que debemos ir». Igualmente incluyen
‘dequeísmos’ y son, en consecuencia, anómalos, los siguientes enunciados que
tomamos de Gómez Torrego (1993: 317): «*Confío de que vengas pronto», «*Quedamos de que me llamarías». En ambos casos se ha empleado de cuando la forma que, como objeto
preposicional, requiere la oración sustantiva es la preposición en: «Confío en que vengas pronto», «Quedamos en que me llamarías».”
[Alcaraz Varó,
Enrique / Martínez Linares, María Antonia: Diccionario
de lingüística moderna. Barcelona: Editorial Ariel, 1997, p. 166-167]
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«dequeísmo.
Es el uso
indebido de la preposición de delante de la conjunción que cuando
la preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado.
1. Se incurre en dequeísmo en los siguientes
casos:
a) Cuando se antepone la preposición de a una
oración subordinada sustantiva de sujeto. El sujeto de una oración nunca va
precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como *Me
alegra de que seáis felices
(correcto: Me alegra que seáis
felices); *Es seguro de
que nos quiere (correcto: Es seguro que nos quiere); *Le preocupa de que aún no hayas llegado
(correcto: Le preocupa que aún
no hayas llegado); *Es posible de que nieve mañana (correcto: Es posible que nieve mañana). Algunos de estos
verbos, cuando se usan en forma pronominal (alegrarse, preocuparse, etc.),
sí exigen un complemento precedido de la preposición de. En ese caso, el
uso conjunto de la preposición y la conjunción es obligatorio: Me alegro de que seáis felices, y no *Me
alegro que seáis felices; Me
preocupo de que no os falte nada,
y no *Me preocupo que
no os falte nada.
b) Cuando se antepone la preposición de a una
oración subordinada sustantiva de complemento directo. Esto ocurre, sobre todo,
con verbos de «pensamiento» (pensar, opinar, creer, considerar, etc.),
de «habla» (decir, comunicar, exponer, etc.), de «temor» (temer,
etc.) y de «percepción» (ver, oír, etc.). El complemento directo nunca
va precedido de la preposición de y, por tanto, son incorrectas
oraciones como *Pienso de
que conseguiremos ganar el
campeonato (correcto: Pienso que
conseguiremos ganar el campeonato); *Me dijeron de que
se iban a cambiar de casa (correcto: Me dijeron que se iban a cambiar de casa); *Temo de que
no llegues a tiempo (correcto: Temo que
no llegues a tiempo); *He oído de que te casas (correcto: He oído que te casas).
c) Cuando se antepone la preposición de a una
oración subordinada que ejerce funciones de atributo en oraciones copulativas
con el verbo ser. Este complemento, por lo general, no va precedido de
preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como *Mi
intención es de que participemos
todos (correcto: Mi intención es que
participemos todos).
d) Cuando se inserta la preposición de en
locuciones conjuntivas que no la llevan: *a no ser de que (correcto: a no ser que), *a medida de que (correcto: a medida que), *una vez de que (correcto: una vez que).
e) Cuando se usa la preposición de en lugar de
la que realmente exige el verbo: *Insistieron de que fuéramos con ellos (correcto:
Insistieron en que fuéramos con
ellos); *Me fijé de que
llevaba corbata (correcto: Me fijé en
que llevaba corbata).
2.
Los verbos advertir,
avisar, cuidar, dudar e informar, en sus acepciones más comunes,
pueden construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien y advertir
de algo [a alguien]; avisar
[algo] a alguien y avisar de
algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [algo] y
dudar de algo; informar
[algo] a alguien (en América) e informar de
algo [a alguien] (en España). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la
preposición de delante de la conjunción que no es obligatoria.
3. Un procedimiento que puede servir en muchos de
estos casos para determinar si debe emplearse la secuencia de «preposición + que»,
o simplemente que, es el de transformar el enunciado dudoso en
interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de
mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición,
tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa: ¿De qué se preocupa? (Se preocupa de que...); ¿Qué le preocupa?
(Le preocupa que...); ¿De
qué está seguro? (Está seguro de
que...); ¿Qué opina? (Opina que...); ¿En qué insistió el instructor? (Insistió
en que...); ¿Qué dudó o
de qué dudó el testigo? (Dudó
que... o dudó de que...);
¿Qué informó [Am.] o de
qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... [Am.] o informó
de que... [Esp.]).»