EL CANTE FLAMENCO
Justo Fernández López
Se llama
flamenco a todos los cantes, ritmos y
bailes creados en Andalucía por los gitanos, que refundieron los elementos del
folclore morisco, árabe, andaluz, oriental de Andalucía con elementos traídos
por los gitanos desde el Pakistán, pasando por Palestina y Egipto.
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El flamenco es el nombre para todas las
modalidades de este folclore de Andalucía de origen más o menos gitano-morisco.
La palabra flamenco no implica
jerarquía ni valoraciones.
Las
denominaciones de cante grande, cante jondo, cante chico, etc. son valorativas.
Etimología
En el
siglo XVI significaba flamenco
habitante de los Países Bajos [Niederlande]. Referido al folclore andaluz
aparece este nombre a partir del 1836 y significa gitano. Hasta el reinado de
Carlos III, los gitanos no gozaban de derechos civiles, la palabra gitano era negativa y denigrante. El
nombre de flamenco para gitano era una forma de evitar la palabra
gitano. En el argot del siglo XVIII-XIX gitano significaba ‘farruco, pretencioso, fanfarrón, „echao
p’lante“ [Draufgänger]’.
Hoy se
dice todavía „no te pongas flamenco“.
Origen del flamenco
Hasta
1850 nadie cantó flamenco en Andalucía, a no ser gitanos. Los cantos del tiempo
del reinado de Fernando VII eran cantos andaluces: fandangos, rondeñas,
peteneras, etc.
El canto
gitano vivía encerrado en un ambiente hermético, sacral, privado.
Las
coplas andaluzas estaban emparentadas con el folclore castellano y morisco.
Típico
de estos cantos era el acompañamiento de „rondalla“ y la interpretación „ad libitum“.
El cante gitano
El cante
gitano se caracterizaba por su sobrio acompañamiento. Muchas veces se cantaba
„a palo seco“, sin acompañamiento. La apoteosis del cante eran las bodas, y en
ellas no entraron las guitarras hasta el siglo XX.
Las letras o textos tratan la propia vida, la autobiografía cantada en primera persona. Eran para cantar en el ámbito familiar. El canto gitano canta las vivencias inmediatas sin generalizaciones afectivas o éticas. Las letras gitanas no son melodramáticas, sino auténticamente vividas y expresadas de forma directa.
El cante andaluz
Las
letras del cante andaluz eran más literarias, pretenciosas y expresaban
sentimientos comunes. Eran versiones populares de poesías cultas, y a veces
procedían del teatro y de la zarzuela [especie de opereta española].
Este dualismo
entre cante
gitano y cante andaluz se fue atenuando con el
tiempo y dio, a través de influencias mutuas, el hoy llamado cante flamenco.
Los gitanos
El
nombre de gitanos viene de adjetivo egipcianos o procedentes de Egipto.
También se les llamó entonces grecos
o cíngaros. Pero el verdadero país de origen es el Pakistán o la India.
No sabemos,
sin embargo, de qué región de la India vienen exactamente. Probablemente de la
región montañosa del norte de la India: Kush
y el Punjab. De aquí partieron en gran oleada migratoria hacia el siglo
IX después de Cristo.
Las
migraciones gitanas en Europa son del siglo
XIV-XV. Se asentaron durante siglos en Grecia, desde donde
irradiaron hacia la Península Balcánica. Un grupo siguió hacia el centro de
Europa y penetró por los Pirineos, llegando a Barcelona hacia 1447. Otro grupo
llega también en el siglo XV a Andalucía procedente del Norte de África.
Estos
gitanos que llegaron a Andalucía fueron bien acogidos e incluso protegidos por
la nobleza española. Era un pueblo de herreros, con fama de magos con
relaciones con potencias infernales, típicas de los pueblos herreros. Esta
profesión de herreros y magos causó naturalmente el recelo de los pueblos
agrícolas.
Los gitanos en España
Desde su
entrada durante el reinado de los Reyes Católicos, los gitanos vivieron
marginados socialmente y perseguidos. Hasta el reinado de Carlos III en el
siglo XVIII no adquirieron derechos de ciudadanía y legitimidad jurídica. Sin
embargo, hay que decir que Andalucía nunca les fue adversa. Allí fueron bien
acogidos debido a que en la región que constituye aún hoy el triángulo del
verdadero flamenco: Sevilla, Jerez de la Frontera y Cádiz, vivían entonces
muchos moriscos
que no habían sido expulsados de España. Allí se fueron asentando los gitanos.
Cuando llegaron los gitanos, esta región estaba habitada por fuertes grupos de moriscos
(mudéjares convertidos al
cristianismo a la fuerza y luego expulsados en el 1609). Entre estos moriscos encontraron los gitanos una
buena acogida.
Así
encuentran los gitanos en Andalucía un pueblo alegre, hospitalario, sin
prejuicios culturales y con una tradición milenaria. Andalucía había sido
invadida por muchos pueblos ve- nidos del Oriente, de modo que los gitanos eran
restos de las culturas orientales que habían conocido en su peregrinar desde la
India. Parece que a su llegada a España,
les causó una gran admiración la música moruna.
El folklore andaluz
Hay muchos testimonios en la Antigüedad de la nativa actitud andaluza para cantar y bailar.
Fuentes
muy antiguas nos dan testimonio de la vocación musical de los andaluces. Los autores
romanos Juvenal y Marcial describen el arte de las muchachas de Gades (Cádiz)
para bailar.
El
triángulo Sevilla - Cádiz - Ronda, con
centro en Jerez de la Frontera, fue el terreno propicio para asimilar los ricos
elementos musicales implícitos en las diversas culturas que convivieron en
Andalucía y se superpusieron desde el siglo VIII al XV después de Cristo.
Tenemos los siguientes elementos musicales en el folclore andaluz:
a)
Modos JÓNICO y FRIGIO
(dramático y cromático) inspiradores de la liturgia bizantina-griega,
mantenida
en Córdoba hasta el siglo XIII por la Iglesia Mozárabe.
Esta clase de
música influyó mucho en el flamenco.
b)
Primitivos
sistemas musicales HINDÚES transmitidos por sirios y por el cantor y compositor
de Bagdad llamado Ziryab. Estos sistemas
musicales influyeron en el enharmonismo y en el estilo reiterativo y ornamental
de algunos cantes, como la
seguirilla
de Curro Durse.
c)
Cantos y músicas
MUSULMANAS, introductores de la „gama oral“ (derivada de la chino-iraniana), y de la categoría musical de la medida.
Huellas de esta música las tenemos en los así llamados melismas del flamenco.
La fama es extraña al cantor popular. La influencia se mantuvo hasta el siglo
XVII. El fandando andaluz y un buen ejemplo de esta influencia.
d)
Melodías
salmodiales y sistema musical judío entre el siglo IX y XV. La influencia en el
flamenco de estas melodías la vemos en las seguiriyas y en las saetas
(emparentadas con la oración hebrea „Kol Nidrei“).
e)
Canciones
populares MOZÁRABES, de tipo indígena, autóctonas andaluzas. Anteriores a estas
canciones mozárabes son las cantigas de gaditanas.
A este estilo de canto pertenecen las jarchyas. Mozárabes son también las zambras, tan caras
a muchos califas cordobeses.
Estos elementos
muestran la convergencia en Andalucía de los más diversos influjos: orientales,
helénicos, semitas, autóctonos, laicos, religiosos, sinagogales, inocaciones
muezínicas, liturgias griegas, liturgias visigóticas, canciones cultas de
Ziryab, melodías hindúes y persas, melopeas bereberes, jarchyas mozárabes,
canciones irquesas de Achfa de Bagdad.
Hasta el
siglo XV, la cultura musical arábigo-andaluza dio la tónica a toda la Península
Ibérica.
El cante gitano
No
tenemos noticia alguna en el siglo XVII de la existencia de algún tipo de algo parecido al flamenco. El siglo XVII usa la palabra
solamente para designar a los habitantes de los Países Bajos [Holanda]. El
siglo XVII es es la fase preparatoria del cante flamenco, en él persisten los
elementos de tradiciones musicales arábigo-andaluzas.
Los
gitanos entran en el siglo XVI en Andalucía y se van aclimatizando entre los
siglos XVI y XVIII. Las provincias de
Sevilla y Cádiz, que aún conservaban un buen porcentaje de moriscos,
fueron el terreno más propicio para ellos.
Con los
materiales musicales dispersos en los campos de Cádiz y Sevilla, entre la
población campesina morisca y andaluza, los gitanos (buenos herreross)
forjaron los primeros cantes flemencos, integrando en
ellos las diversas tradiciones musicales que encontraron vivas en la población
morisca de los campos bajoandaluces. A esto aportaron los gitanos su poderosa capacidad
para amalgamar diversos estilos y culturas.
Venidos
desde la India o el Pakistán, los gitanos recogieron a su paso por el sur de
Europa diversos cantes de diversas culturas orientales. En Andalucía
encontraron un folclore hermano, que les recordaba el suyo. Entonces, en su
innata capacidad de asimilación, absorben cantos y danzas diseminados en el
pueblo andaluz. Refunden elementos dispersos y crean o, mejor dicho, forjan
algo completamente nuevo: el cante flamenco.
En su
cante refundieron el tradicional sentido del ritmo y la danza de Cádiz. Las
canciones campesinas de agricultures moriscos de Sevilla y Jerez. Resabios
judaizantes, y todo el folklore orientalizado andaluz. Los gitanos aportaron su
apasionamiento, su sentido trágico de la vida, su tradición cantora, llena de
reminiscencias hindúes, su nativo don del ritmo y, sobre todo, su arte supremo
de la forja (en este caso, la forja
musical).
El flamenco es pues el resultado de la
forja de dos elementos: el gitano y el andaluz.
Hasta
que no empezaron a cantar los gitanos por seguiriyas, soleares y romances, no
se puede hablar de flamenco.
Pero
hasta que no llegan a Andalucía y se asientan en Sevilla y Cádiz, los gitanos
no cantan nada parecido al flamenco.
Y solamente los gitanos asentados en esta región
cantan flamenco.
En resumen: ¿Qué es el flamenco?
No se
puede decir que los gitanos andaluces crearon el flamenco, si se entiende por
crear: sacar de la nada. Los gitanos forjaron
el flamenco amalgamando los materiales musicales del folclore andaluz que
encontraron a su llegada con melodías y ritmos que habían recogido en su
peregrinar desde la India hasta Andalucía.
Los gitanos crearon o forjaron, pues, los cantes básicos:
|
Cante gitano |
Cantes básicos
de la primera mitad del XIX |
Tonás |
|
Siguiriyas |
||
|
Romances o
Corridas |
||
|
Alboreás |
||
|
Cantes básicos
de la segunda mitad del XIX |
Soléa |
|
|
Bulerías |
||
|
Tangos |
Emparentados con estos cantes básicos están los demás cantes flamencos. El flamenco tomó luego del fandango andaluz y del folclore regional e hispanoamericano elementos y „aflamencó“ varios ritmos.
La evolución del cante flamenco
Los siglos XV, XVI, XVII y XVIII
significan para los gitanos marginación y reclutamiento.
Los
cantes se forjan en las fraguas, los hogares gitanos, las bodas y los bautizos.
A la subida al trono del rey Carlos III en el 1759, los gitanos adquieren carta
de ciudadanía. Se les conceden los derechos civiles y comienzan a salir del
anonimato.
En siglo XVIII comienza a reinar en España la dinastía de los
Borbones franceses.
El pueblo
reaccionó contra el „afrancesamiento“ de las clases altas y comenzó a rehabilitar
la cultura popular, regional y marginal: resurge el folclore regional, se crean
las modernas corridas de toros y se comienza a ver con nostalgia el pasado
multicultural. Los árabes, los gitanos son vistos como parte de la identidad
nacional. Los gitanos comienzan a interesar a los españoles.
Segunda mitad del siglo XVIII:
Durante la época de persecución de los gitanos, el cante no trascendió al
exterior, era una especie de „underground music“. Una vez que se les concedió a
los gitanos los derechos civiles, comenzaron a salir hacerse oír con su cultura
y su música.
En 1780 suena
el primer nombre del cantaor flamenco que registra la historia:
Tío Luis el de la Juliana (Jerez)
al que siguió
Francisco
Ortega de Puerto Real, alias
„El Fillo“
después vino
El
Planeta (de Triana), del que no conocemos el nombre.
A éstos siguen
Juan en Cueros, Juan de Dios, María de las Nieves, Perico el Gallego, Franco el Colorado, Luis el Cautivo, los „Pelaos“, etc.
Con ellos entra el cante en su fase histórica.
Del 1800 al 1860 es la fase hermética del flamenco. El cante jondo prospera en los hogares calés: en bodas,
bautizos y fiestas domésticas. Al margen de los cantes jondos, existen también
en esta época los cantes andaluces que eran de
dominio popular: fandangos, rondeñas, verdiales, sevillanas, temporeras, cantes
de trilla, nanas.
En esta
época, el cante jondo tiene un carácter cuasisacral, nadie tenía noticias de su
existencia. La siguiriya se emancipa
de la toná con El Fillo y El Planeta hacia 1840.
Los
centros cantores eran: el barrio de Triana, en Sevilla; Cádiz; Puerto de Santa
María; Sanlúcar; Jerez de la Frontera.
El
cantaor gitano cantaba por la comida y la „convidá“ en fiestas, bodas y
bautizos. Pasaba largas temporadas ya en un pueblo, ya en otro.
Entre 1800 y 1860, no hubo más cantaores
flamencos que los gitanos.
Del 1860 al 1910 es la época de los
famosos Cafés Cantantes. Con Silverio Franconetti,
creador del cante gitano-andaluz y propulsor de cafés cantantes, comienzan los
cantarores especializados andaluces a cantar flamenco. El romancitismo, y más
tarde el modernismo, toman gitanismos y comienzan a interesarse por lo gitano-andaluz.
Se forman cafés cantantes para dar a conocer el flamenco. El primero se había
fundado ya en Sevilla en el 1840.
Apenas
había ciudad andaluza que no tuviera un café del cante. Se incrementan las
soleares y las siguiriyas, desaparecen las tonás, las livianas, las deblas y
las corridas.
Comienza
la clasificación del cante en cante jondo y cante menos jondo. El cante jondo se dividía en cante grande y cante chico,
según su amplitud y su profundidad de sentimiento. Había tonás
grandes y tonás chicas. Como jondo
se veía solamente la siguiriya, luego se extendió el calificativo de jondo a las soleares, cañas, polos y
serranas.
En esta
época aparece un grupo de cantaores no gitanos.
Los
gitanos se andaluzan y los andaluces se agitanan.
El
primer cantaor no gitano es Silveri
Franconetti.
Su rival
gitano fue El Nitri. A partir de ahora
existirá ya el dualismo gitano <> andaluz.
|
Cantaores
gitanos |
El Fillo |
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Tomás El Nitri |
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Manuel Cagancho |
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El Loco Mateo |
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Mercer "La Serneta" |
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Enrique El Mellizo |
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Diego Marruro |
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Manuel Torre (1878-1933), uno de los más grandes cantaores flamencos de la historia |
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|
Tomás Pavón, un gran purista |
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Pastora
Pavón, llamada
"La Niña de los Peines" (1890-1969). |
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Cantaores andaluces |
Silverio Franconetti (1825-1893), creador del cante gitano-andaluz |
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La Trini, Fosforito, El Canario, |
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Antonio Chacón (1865-1929) |
|
De 1910 a 1936 tenemos la época teatral del cante flamenco. Esta época fue inaugurada por
Antonio Chacón. Durante la época de Franconetti, el cante puro gitano siguió
imperando en las fiestas privadas. El corte brusco que provocaría un claro
cisma entre gitanos y andaluces lo introdujo Antonio Chacón y la „chaconería“. Con él empieza la época teatral del cante
Chacón no cultivó los canters básicos como la siguiriya, sino las malagueñas y
los cantes levantinos. Aquí comienza la desviación del flamenco hacia el
folclore y las creaciones personales. Chacón, para conquistar el escenario y el
público fácil, comenzó a acercarse a la zarzuela (opereta española) y a la
ópera. Su estilo tiene tanto de copla andaluza como de ópera italiana. El estilo chaconiano introdujo las melodías
dulces, los floreos, la falseta, frente
a la voz bronca „afillada“ de los cantaores
gitanos. Su voz atenorada le permitía
gorgear.
Los
escenarios teatrales desviaron radicalmente todo: Se descendió de la altura de
la malagueña chaconianas y la cartagenera a la truculencia del fandando, la
frivolidad del cante indiano y la vulgaridad del cuplé.
El desprestigio del cante flamenco entre los intelectuales de
1890-1920
La adulteración del arte flamenco y las mistificaciones lamentables llevaron a un desprestigio del cante entre los intelectuales de la generación literaria de 1989. Así Ortega y Gasset llamará „ quincalla meridional fastidiosa“ al cante flamenco.
La rehabilitación del cante flamenco en 1922
La
rehabilitación del cante flamenco fue obra del gran músico español Manuel de Falla (autor de „El amor brujo“, „El
sombrero de tres picos“, etc.). Falla, junto con el gran poeta andaluz Federico García Lorca, organizaron en 1922 el Primer Concurso Nacional de Cante Jondo de Granada.
Su intención era que no se perdiera la tradición del cante jondo gitano.
Falla y Lorca vieron que el cante flamenco tenía entonces una gran influencia en la música moderna europea (Maurice Ravel, por ejemplo). Falla había sido discípulo de la escuela impresionista de música, de Ravel. Falla y Lorca creía que la gran cuna del flamenco era Granada, cosa falsa. El concurso fracasó por creer los organizadores que el cante jondo estaba en el pueblo, cuando la tridición del cante jondo estaba ahora ya en manos de los profesionales, que no tuvieron acceso al concurso.
El
concurso no tuvo eco alguno y fue un verdadero fracaso. Lo que no vieron Lorca
y Falla fue que la región de Granada pertenece a la periferia del cante jondo,
que el centro del ver- dadero cante jondo está en el triángulo Sevilla - Cádiz - Jerez de la Frontera.
Primer
Concurso Nacional de Cante en Córdoba, en 1956, y la creación de la primera Cátedra de Flamencología en Jerez de la Frontera.
En 1955, Anselmo González Climent publica su obra „Flamencología“. Con
ella surgió un grupo de investigadores
que se dedicaron a estudiar los orígines y la evolución del flamenco; comienza
la flamencología.
En los
años sesenta, un grupo de flamencólogos funda la Cátedra de Flamencología de
Jerez de la Frontera. Esta cátedra se dedica a organizar concursos nacionales
de cante y a fomentar los estudios flamencos de forma más rigurosa.
Vocabulario
|
árabes |
Entraron en España en el 711. Fueron
expulsados
en el 1492. |
|
cante |
Es el nombre del canto en estilo
flamenco. |
|
moriscos |
Musulmanes que permanecieron en
España después de terminar la
dominación musulmana
(1492) y fueron
convertidos a la fuerza. Fueron
expulsados en 1609. |
|
mozárabes |
Eran cristianos que convivían con
árabes en zonas
árabes. |
|
mudéjares |
Eran árabes que convivían con
cristianos en zonas
cristianas. |
|
toque |
La forma de tocar la guitarra al estilo
flamenco. |